El sueño americano se hace mujer en la tele británica… ¿Montaje? Nosotros preferimos llamarlo estrategia. Este trabajo
no era fácil de entrada, no señor. Hacer pasar un fake por cándida y pura realidad nunca lo es, pero es posible si hay
una buena estrategia detrás. Una tan sutil, etérea y bien llevada que no deje el mínimo rastro. Lo hicimos bien, tanto
que ni el más aventajado discípulo de Ángela Lansbury nos habría podido inculpar jamás, pero es que… estamos tan
orgullosos… ¡que sí, que sí, que Susan Boyle también es cosa nuestra!
Twitter.
Una vez más fue nuestra fuente a la hora de hacer saltar la chispa: Andrew Lloyd Webber, preocupado por la salud de
los espectáculos musicales en Londres. Y es verdad: la crisis empieza a hacer estragos dentro de este género no
precisamente barato. Le mandamos un mensaje: Andrew, no sufras, vamos a crearte la estrella más rentable de la
última década. Firmado, SrBurns.
Facebook.
A través de FB convocamos un casting en busca de la artista revelación de la temporada. Alguien diferente, con una
voz sobrenatural pero que, en apariencia, pudiese ser cualquiera… de la nada al estrellato; pura dinamita. Y la
encontramos: a sus 47 años llegó a la red de la mano de su adorada sobrina que tanto admiraba sus cánticos para la
Iglesia de Nuestra Señora de Lourdes. Iba a nacer una estrella… tan sólo había que parirla.
Eventos alternativos.
Con el papel bien aprendido mandamos a Susan al casting de la tele. Algo grande estaba a punto de suceder… Simon
Cowell estaba al corriente en parte. Inmediatamente antes de actuar Susan recibió un mensaje anónimo a su
Blackberry anunciándole lo que venía (nuestro, por supuesto) ¿Que si lo compramos? Digamos que lo convencimos…
¡no podíamos permitir uno de sus bloqueos by the face!
Youtube.
El vídeo del casting era nuestra principal baza. Lo subimos en Youtube. ¿Resultado? 57 millones de vistas hasta la fecha,
y subiendo, gracias.
Facebook.
Sirvió, junto con los medios de comunicación convencionales, para difundir el personaje y alimentar el mito. Rumores,
leyendas urbanas… todo suma.
Twitter.
La historia acaba con un mensaje al Twitter de Lloyd Webber: no busques más: ya tienes a tu nueva Evita. SrBurns.

























